Carmen Vera

Psicóloga clínica - Psicoterapeuta

Orientación y consejería Evaluación e informe psicológico Terapia individual Terapia de pareja

Terapia familiar Consulta online Orientación vocacional Capacitaciones y talleres

El Mensaje de las Emociones

Todas las personas buscan el equilibrio emocional o dicho en otras palabras el bienestar. Cuando experimentamos diferentes situaciones y perdemos el equilibrio contamos con un sistema de alerta que nos emite señales para recuperar ese estado de bienestar. Ese sistema de alerta son las emociones; cada una de ellas nos trae un mensaje, nos indica que situación estamos atravesando, nos dirige a una acción y cumple una función y propósito en particular.

Las emociones son automáticas, es decir nosotros no decidimos si sentirlas o no, solo aparecen, por eso es importante experimentar la sensación que acompaña cada emoción. La sensación corporal que experimentemos como un cosquilleo, tensión muscular, sudoración, temblor, presión en el pecho, enrojecimiento facial entre otras, nos estará indicando la emoción que sentimos. Algunas nos causaran placer otras no. Por eso no categorizamos a las emociones como buenas, malas, positivas o negativas, sino como emociones placenteras o displacenteras.

Muchas veces cuando una emoción es displancentera la reprimimos, y cuando tenemos contacto con un nuevo estímulo que provoca la misma emoción, esta se expresa de manera desproporcionada, provocando daño a los demás y a uno mismo. Como por ejemplo, si una situación me enoja y no lo expreso en ese momento, después, cuando experimente otra situación que me vuelva a producir esa misma emoción de enojo, no podré reprimirla más y la expresaré de manera exagerada al estímulo actual, pudiendo lastimarme a mí misma o a los demás.

Por esta razón es necesario sentirlas, identificarlas, aceptarlas y gestionarlas para cumplir con su función.

Las emociones básicas son la alegría, tristeza, miedo, enojo, asco y sorpresa y a continuación les compartiré el mensaje de cada una de ellas.

La alegría nos comunica que nos encontramos ante una situación de satisfacción, de logro y de sentirnos apreciados y nos impulsa a disfrutar, contemplar, compartir y vincularse con los demás y su objetivo es el bienestar.

La tristeza es la emoción que aparece ante la pérdida de un objetivo, de algo o alguien importante para nosotros; como la muerte de un ser querido o el término de una relación. Y a la acción que nos invita a realizar es la de focalizar la atención en nosotros mismos, recargar energías y el de reflexionar. Su objetivo es reconocer que es importante y valioso para uno y la aceptación de lo irremediable.

El enojo nos indica una situación que consideramos injusta, la invasión a nuestro espacio, el incumplimiento de nuestras expectativas y nos dirige a la acción de defensa, el objetivo de esta emoción es la de autoafirmación y establecimiento de límites.

El miedo nos señala que estamos ante una situación de peligro, percibimos que no contamos con los recursos necesarios para enfrentar la amenaza que se presenta, ante esto podremos huir, luchar o paralizarnos. El propósito de esta emoción es la de supervivencia y mantenernos seguros.

El asco se presenta cuando estamos frente a sustancias u objetos desagradables o dañinos para nosotros, la acción será de rechazo, alejamiento y su objetivo es protegernos.

La sorpresa nos envía el mensaje de que estamos ante una situación inesperada y nos dirigirá a la acción de exploración y su propósito es de prepararnos para enfrentar nueva situaciones.

En resumen, las emociones nos hacen humanos, vivámosla y transitemos el camino que cada una de ellas nos señala, para lograr un estado pleno de bienestar y calma.



 

 

Los Celos



Los celos son una emoción desagradable que con frecuencia se asocia a la relación de pareja pero no es exclusivo a ella, también se pueden sentir celos por un amigo, familiar o compañero de trabajo.
En esta ocasión me referiré a los celos en las relaciones de pareja. Se puede decir que los celos son una respuesta a un estímulo real o imaginario, que consideramos una amenaza a perder el afecto de nuestra pareja por la presencia de un tercero.
Sentimos celos cuando percibimos al posible rival con cualidades mejores que las nuestras o con cualidades que pensamos no poseer, por ejemplo cuando consideramos que esa tercera persona es más inteligente, divertido y/o atractivo que nosotros,  y esto sucede cuando nuestra autoestima no se encuentra fortalecida.
Sentimos celos cuando consideramos que no somos todo para nuestra pareja y esto se manifiesta por un sentimiento de posesividad donde no hay espacio para nada ni nadie más que nosotros, pensamos que nuestra pareja es de nuestra propiedad.
Sentimos celos porque desconfiamos del amor que nuestra pareja siente hacia nosotros,  porque nosotros mismos no nos consideramos merecedores de afecto.
Sentimos celos  porque en antiguas relaciones nos abandonaron por un tercero y el miedo a que se repita la historia hará que toda persona que se acerque a nuestra pareja se convierta en un potencial rival.
Sea cual sea el motivo de nuestros celos pasamos por varias etapas: cognitiva, emocional y conductual. 
Partimos de la cognitiva que se da cuando valorizamos la situación y la percibimos como una amenaza, inmediatamente experimentamos una reacción emocional,  que es la respuesta rápida de estrés y esto va seguido de variadas conductas; pueden ser conductas adecuadas como la comunicación efectiva, asertiva y sincera con nuestra pareja, o conductas inadecuadas o dañinas como revisar el celular, las redes sociales, vigilarlo y/o la agresión hacia nuestra pareja, al supuesto rival o hacia nosotros mismos entre otras.
Y cuando se presentan estas conductas dañinas ante el mínimo estímulo (imaginario o real) hablamos de celos patológicos que provoca el sufrimiento del que lo siente y del receptor de los mismos.
Podemos concluir que los celos no es una demostración de amor, por el contrario, es una demostración del miedo a ser abandonado, engañado, reemplazado, olvidado, humillado y/o excluido.
Debemos aprender a procesar los celos,  buscar la raíz de los mismos para que en vez de sufrir en una relación, la disfrutemos.
Recordemos que la base principal del amor es la confianza a nuestra  pareja y primordialmente a nosotros mismos.






El valor de la pérdida




Cuando alguien que amamos muere, el dolor es inevitable; ninguna frase o palabra de consuelo podrá evitar el sentimiento de tristeza por lo pérdida del ser querido. Sin importar el motivo la pregunta que aparece es ¿Por qué? Y de ella se desprenden diversas respuestas según la religión, cultura, creencias, etc. Y quizás esas respuestas no sean suficiente.

Apego Seguro vs Apego Inseguro


El término Apego fue desarrollado por John Bowlby, psiquíatra infantil y psicoanalista inglés, quien definió el apego como una necesidad innata del ser humano para su supervivencia.

Síndrome de Peter Pan


Quien no ha leído el cuento o visto la película Peter Pan; quién es un niño de 10 años, inmaduro, egocéntrico y que al pasar los años no crece, que no desea pertenecer al mundo real, por su miedo a hacerse adulto y vivir en un mundo lleno de reglas y obligaciones.

Te entrego mi corazón y mi vida (Dependencia emocional)


“…imagina que, desde una ventana en lo alto de un edificio, alguien te arroja una cuerda y tú, desde la acera, la sostienes con ambas manos. Ese alguien en lo alto es alguna persona; tu pareja, un familiar, o un amigo, alguien a quien necesitas siempre cerca y sientes que, para alcanzarlo, debes de escalar esa cuerda.

¿Estás Fuera de Circulación?


Te encuentras trabajando varios años en una compañía” x” y de repente hay una reducción de personal, te lo comunican y te despiden, luego te enteras de que en tu ex puesto de trabajo se encuentra una persona mucho más joven con menos experiencia que tú ….

Escribeme!

Respondemos a la brevedad todas tus dudas y consultas.


Síguenos en:

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *