Carmen Vera

Psicóloga clínica - Psicoterapeuta

Orientación y consejería Evaluación e informe psicológico Terapia individual Terapia de pareja

Terapia familiar Consulta online Orientación vocacional Capacitaciones y talleres

Los Celos



Los celos son una emoción desagradable que con frecuencia se asocia a la relación de pareja pero no es exclusivo a ella, también se pueden sentir celos por un amigo, familiar o compañero de trabajo.
En esta ocasión me referiré a los celos en las relaciones de pareja. Se puede decir que los celos son una respuesta a un estímulo real o imaginario, que consideramos una amenaza a perder el afecto de nuestra pareja por la presencia de un tercero.
Sentimos celos cuando percibimos al posible rival con cualidades mejores que las nuestras o con cualidades que pensamos no poseer, por ejemplo cuando consideramos que esa tercera persona es más inteligente, divertido y/o atractivo que nosotros,  y esto sucede cuando nuestra autoestima no se encuentra fortalecida.
Sentimos celos cuando consideramos que no somos todo para nuestra pareja y esto se manifiesta por un sentimiento de posesividad donde no hay espacio para nada ni nadie más que nosotros, pensamos que nuestra pareja es de nuestra propiedad.
Sentimos celos porque desconfiamos del amor que nuestra pareja siente hacia nosotros,  porque nosotros mismos no nos consideramos merecedores de afecto.
Sentimos celos  porque en antiguas relaciones nos abandonaron por un tercero y el miedo a que se repita la historia hará que toda persona que se acerque a nuestra pareja se convierta en un potencial rival.
Sea cual sea el motivo de nuestros celos pasamos por varias etapas: cognitiva, emocional y conductual. 
Partimos de la cognitiva que se da cuando valorizamos la situación y la percibimos como una amenaza, inmediatamente experimentamos una reacción emocional,  que es la respuesta rápida de estrés y esto va seguido de variadas conductas; pueden ser conductas adecuadas como la comunicación efectiva, asertiva y sincera con nuestra pareja, o conductas inadecuadas o dañinas como revisar el celular, las redes sociales, vigilarlo y/o la agresión hacia nuestra pareja, al supuesto rival o hacia nosotros mismos entre otras.
Y cuando se presentan estas conductas dañinas ante el mínimo estímulo (imaginario o real) hablamos de celos patológicos que provoca el sufrimiento del que lo siente y del receptor de los mismos.
Podemos concluir que los celos no es una demostración de amor, por el contrario, es una demostración del miedo a ser abandonado, engañado, reemplazado, olvidado, humillado y/o excluido.
Debemos aprender a procesar los celos,  buscar la raíz de los mismos para que en vez de sufrir en una relación, la disfrutemos.
Recordemos que la base principal del amor es la confianza a nuestra  pareja y primordialmente a nosotros mismos.






No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribeme!

Respondemos a la brevedad todas tus dudas y consultas.


Síguenos en:

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *