El término Apego fue desarrollado por John Bowlby, psiquíatra infantil y psicoanalista inglés, quien definió el apego como una necesidad innata del ser humano para su supervivencia.
El niño demandará no solo cuidados físicos sino además cuidados afectivos de la madre (o cuidador) y según la respuesta de esta desarrollará un tipo de apego; cuyo apego será crucial para su desarrollo socioemocional.
El niño expresará esa necesidad de contacto físico y afectivo a través de su risa, llanto o movimientos de aproximación hacia su madre y según la respuesta de la madre se establecerá un apego seguro o un apego inseguro.
Existen 4 tipos de apego.
Mary Ainsworth describió 3 tipos de apego:
• Apego inseguro ambivalente
• Apego inseguro evitativo
• Apego seguro
Ainsworth realizó una técnica denominada ¨Situación Extraña¨ que consistía en encuentros y separaciones de niños entre un año y año y medio de edad con su madre y la presentación de una persona extraña durante un máximo de 3 minutos. La respuesta del niño al encuentro con su madre definiría el tipo de apego con esta.
Apego Inseguro Ambivalente; se produce cuando la madre o cuidador primario no es constante en sus cuidados afectivos. En ocasiones responderá a las necesidades del niño con afecto, lo acariciará, lo mirará lo escuchará y jugará con él y en otras ocasiones a pesar de los intentos del niño por acercarse, no estará dispuesta a cuidarlo, dejándolo llorar o negándole los brazos cuando este lo requiera, incrementando el estrés y/o miedo del niño ante la separación.
Esta conducta ambivalente de la madre provocará en el niño una falta de confianza, y no sabrá si acercarse o alejarse de ella. Y cuando la madre se acerque nuevamente (desde la ansiedad) el niño se mostrará irritable molesto como un reclamo por no ser consistente en sus cuidados.
Un niño con este tipo de apego en la vida adulta será desconfiado en sus relaciones interpersonales, buscará una relación que le ofrezca protección y seguridad y cuando la tenga presagiará un abandono que probablemente se cumplirá como una profecía autocumplida.
Apego Inseguro Evitante; se produce cuando la madre o cuidador primario no se encuentra disponible afectivamente, puede estar presente física, pero no emocionalmente.
El niño buscará el acercamiento, el contacto físico y solo encontrará rechazo y ante esta situación para protegerse del dolor que esto le produce, por consecuente, su estrategia de afrontamiento será el distanciamiento. Ante la falta de sensibilidad materna ante sus necesidades, el niño en la vida adulta evitará involucrarse emocionalmente.
Apego Seguro; se produce cuando la madre o cuidador primario cumple la función de base segura del niño satisfaciendo y respondiendo a las necesidades del menor, consolándolo cuando llora; que no significa en darle todo lo que pidan, sino, expresando su amor con caricias y palabras con ternura.
Un niño con apego seguro sabrá que puede contar con su figura de apego desarrollando confianza y seguridad, la cual le permitirá explorar el mundo y establecer relaciones saludables al crecer.
Posteriormente Main y Solomon describió un nuevo tipo de apego:
• Apego Desorganizado.
Apego Desorganizado; se produce cuando la madre o cuidador primario provoca temor. La carencia afectiva, el abandono emocional sumado a la violencia física o psicológica provocará que el niño, al no poder huir y al haber probado acercarse y alejarse sin conseguir protección, se desestabilice. Esto provoca en el niño la presencia de conductas disruptivas, deterioro cognitivo, manifestaciones clínicas y en muchos casos trastornos mentales. El niño experimentará una falta absoluta de control en su vida que continuará hasta su adultez.
En conclusión, el tipo de apego que desarrolle la madre con sus hijos en edades tempranas será fundamental para el desarrollo físico, emocional, cognitivo y social del niño. ¿Y tú que tipo de apego desarrollas en tu hijo?

